Monstruos
Es típico decir muchas veces que la realidad llega a superar a la ficción, no es mentira, últimamente nos encontramos con cosas que no nos pueden entrar en la cabeza.
Hablo de los “Monstruos”, el último descubierto ha sido el llamado “Monstruo de Amstetten“, este personaje que ha robado media vida de su hija secuestrándola en un zulo llamado sótano, este personaje que la violó durante tanto tiempo que seguramente la chica hubiera preferido pasar a mejor vida para olvidar, un personaje que hizo que su hija tuviera 7 hijos, de los cuales uno de ellos murió y lo incineró para no dejar rastro, este personaje no tiene nombre. Se dice que tenía un mecanismo para que cuando intentaran escapar, o él se ausentara un tiempo, se gaseara a la hija y a los hijos de ésta para asfixiarlos y matarlos. Este personaje ha dicho algo que nunca tuvo que decir, después de todo, este personaje ha dicho que no es un “Monstruo” que podía haber matado a su hija y a sus nietos y nunca lo hizo.
En mi opinión, señor Monstruo de Amstetten, usted ha matado a su hija durante más de 20 años, ha matado a sus hijos-nietos durante toda su vida y usted está tan tranquilo. Lo único que espero es que usted, señor Monstruo, se seque en prisión, espero que lo metan en una habitación de 3×3 con un simple respiradero y sienta la angustia y tensión que ha sufrido su hija durante tantos años.
No se como llamarlo, Señor Monstruo, porque no es un monstruo. Usted, no tiene nombre.
Por otra parte nos podemos encontrar con Santiago del Valle, el desgraciado que mató a Mari Luz, un hombre que, gracias a la “genial justicia” española andaba por las calles de nuestro país con dos sentencias de prisión sin cumpli. Un hombre que hoy a declarado algo escalofriante: “Le tiré un muñeco a la calle. Era un osito blanco. La llamé. Es por eso que me pasa con las niñas y que no puedo evitar. Mari Luz cogió el peluche y entró en el portal. Desde la puerta de mi casa, la llamé con la mano para que subiera”, “La niña empezó a subir las escaleras, pero se asustó. Se volvió hacia atrás, tropezó y se cayó por los ocho escalones. No tuve tiempo de evitarlo. No toqué a la niña ni le puse la mano en la boca. Cuando me acerqué, la niña estaba inconsciente, creo que tenía un golpe en la nuca. No había sangre. Me entró miedo. Estoy arrepentido. Dejé a Mari Luz allí y entré en casa. Cogí un carrito de la compra y metí a Mari Luz. Fue todo muy rápido”.
“Asomaba la cabeza por el carrito, así que la tapé con una chaqueta negra”, prosigue Del Valle. “Fui con el carrito en dirección al hotel AC. Recorrí unos 300 metros. Encontré una alcantarilla. La abrí. Era redonda y con escaleras. Allí tiré a la niña. En ningún momento, ni en el camino ni cuando la arrojé, se movió. Pero no sé si estaba viva o muerta. No sé si pudo ahogarse. Cuando la tiré, oí un golpe y tapé la alcantarilla. No oí gritos ni nada. No sé si había agua en la alcantarilla. No sé si pudo morirse después por el golpe o por el agua. Yo podría indicar el sitio donde la tiré”.
Grandísimo cabrón, nunca me entrará en la cabeza estas cosas, la verdad es que ponen los pelos de punta y en la cabeza sientes deseos que nunca se deberían tener. Espero que estos dos “Monstruos” se pudran en la cárcel si la justicia actúa bien.

